Era cosa de tiempo. De cerrar los ojos e imaginarse la sociedad en que vivimos y como creiamos que iba a evolucionar.
No es que seamos pitonisos, pero los que vivimos la revolución pingüino desde el colegio, ya sea privado, subvencionado o publico, sentíamos que estábamos dando una lección, siempre creímos que éramos y obviamente sin saberlo, la prueba empírica del dicho de Arturo Alessandri, Chile duerme como lirón, pero despierta como un León. Eso fue lo que vivimos
Una sociedad que tras el retorno a la democracia, se durmió por el miedo a la discusión cívica y mal entendió la idea de consenso. Que consenso era no pelear y dejar que las instituciones solucionaran todo.
Nosotros hijos de la democracia, los que no peleamos por ella vinimos a revitalizarla y eso, nosotros los pingüinos lo sabíamos. Sin embargo, la crónica anunciada, no era solo para la sociedad chilena, era también para los liberales.
Yo siento formar parte de el grupo más juvenil de Red Liberal, esos que nacimos con cartulina y vimos en básica el nacer de el Power Point y sin embargo he visto como esta generación ha ido en aumento.
Nuestra generación fue de los liberales incipientes, esos que aun no sabíamos que eso éramos, durante la revolución pingüino y principalmente veíamos como un sistema que nuestros padres nos habían enseñado como algo bueno, no estaba dando una educación de calidad. Fue ese momento y mas para los liberales que provenimos de familia de derecha, cuando el dogma neoliberal se termino de romper.
Fue ese momento, donde la crónica de un nacimiento se termino de escribir. Ese nacimiento fue de un grupo liberal.
Fue se momento por que los hijos de los neoliberales nos dimos cuenta que el sistema que tanto nos pregonaban nuestros padres fallaba en algo elemental, no aseguraba la libertad de las personas porque no daban las bases para poder realizarse.
Seré honesto, nosotros los liberales de derechas nos dimos cuenta después que nuestro primos que provenían de la izquierda, pero una vez pasada la rev del 2006, ya estaba anunciado que en un futuro nos deberíamos juntar.
¿Por qué? Porque como pingüinos habíamos recuperado el amor por la política y era cosa de tiempo que nos diésemos cuenta que no había lugar para nosotros. Fue así como en diferentes universidades se organizaron pequeños movimientos liberales, que dado su tamaño no fueron capaces de afirmarse, movimientos en la UCV, en la PUC y en la UV por nombrar los casos que conozco más de cerca.
Como jóvenes, este fracaso no nos amino y estuvimos ahí, presente, esperando que algo apareciera Ahí fue cuando Cristóbal Bellolio apareció primero anunciado que era hora de los liberales y después tras las elecciones 2009 fue tiempo.
Fue tras el 2006, que nació la ruptura del dogma del Neoliberalismo y nació el Liberalismo a la chilena, en silencio fue convocando personas, hasta que se dieran cuenta de lo que eran, a lo que aspiraban, hasta, como menciono Oscar Godoy, en la primera Charla que Organizo Red Liberal, apareciera un convocante.
Por eso afirmo, que la reunión de los liberales, el nacimiento de un movimiento liberal nacional, es parte de una crónica de un nacimiento anunciada. Porque el fracaso de la generación anterior no nos afecto, porque las desigualdades nos abrieron los ojos- Por que con las condiciones de Chile, mas el estallido del 2006 era condiciones, caldo de cultivo para que en Chile se llevara a cabo la revolución que falta, la Revolución Liberal
Porque existe una necesidad de nuevas ideas, porque las ideas que reinan son las mismas que se creáron bajo las necesidades del siglo pasado. Se necesida una nueva forma de ver la realidad una nueva via para encontra las mejores respuestas. Ésta es la Mía
martes, 10 de abril de 2012
jueves, 23 de febrero de 2012
Desde el Liberalismo: La desigualdad Importa
EL mercado es el mejor distribuidor de riquezas y este distribuye segun meritos de cada individuo. por lo tanto si aumenta la riqueza pero se mantiene la desiguladad significa que las personas con meritos son siempre parte de las mismas familias o que el merito solo se concentra un unos pocos. Algo pasa aca
Descartando el segundo punto porque los méritos y capacidades esta repartidos en toda la sociedad nos damos cuenta que existen dos posible soluciones a esta incógnita. Una respuesta de corte estatista sería que el mercado no es el mejor repartidos de recursos, otra explicacion dentro de la creencia liberal es que el mercado no esta funcionando en pro de los individuos sino que en pro del capital.
Si el mercado estuviese en pro de los individuos repartiría riquezas en quienes tienen méritos y por lo tanto la desigualdad debiese ser repartida y alcanza niveles que reflejen las diferencias entre las personas.
De la manera en que esta hoy el mercado trabaja solo para quienes maneja el capital, lo que significa que el mercado reparte riquezas en las personas que ya tienen capital
¿Que sucede en Chile? Son las mismas 200 familias quienes concentran los capitales, la rotacion de dinero en Chile se baja en la mediana y pequeña empresa, pero estos se reparten la tora chica entre ellos. La torda Grande sigue siendo de los mismos.
El mercado en Chile premia a los que tienen el dinero, no a los que tiene el merito.¿Es el dinero una señal merito? Podria ser, pero el mercado al no ser esta constante sino que un conjunto de personas en constante movilidad, la existensia de un status quo significa una creación de un cartel de personas que mantienen el dinero en su corral.
Para el liberalismo ha tendencia ha sido no darle valor a la desigualdad bajo la consigna de que, mas que superar la desigualdad prefiero superar la pobreza. Sin embargo la desigualdad si importa, en cuanto existen niveles legítimos de desigualdad y niveles que no representan las diferencias naturales entre las personas.
La desigualdad debe ser reflejo de las diferentes capacidades y méritos (que son factores distintos)de las personas, no ser reflejo de la concentración de capital inicial.
El punto de equilibrio es un movimiento constante en el mercado, por lo tanto no se puede explicar en un sistema de libre mercado que la desigualdad tienda a aumentar o mantenerse.
Desde el liberalismo, la desigualdad importa no en si misma, sino como un síntoma de que la igualdad de oportunidades no existe
Descartando el segundo punto porque los méritos y capacidades esta repartidos en toda la sociedad nos damos cuenta que existen dos posible soluciones a esta incógnita. Una respuesta de corte estatista sería que el mercado no es el mejor repartidos de recursos, otra explicacion dentro de la creencia liberal es que el mercado no esta funcionando en pro de los individuos sino que en pro del capital.
Si el mercado estuviese en pro de los individuos repartiría riquezas en quienes tienen méritos y por lo tanto la desigualdad debiese ser repartida y alcanza niveles que reflejen las diferencias entre las personas.
De la manera en que esta hoy el mercado trabaja solo para quienes maneja el capital, lo que significa que el mercado reparte riquezas en las personas que ya tienen capital
¿Que sucede en Chile? Son las mismas 200 familias quienes concentran los capitales, la rotacion de dinero en Chile se baja en la mediana y pequeña empresa, pero estos se reparten la tora chica entre ellos. La torda Grande sigue siendo de los mismos.
El mercado en Chile premia a los que tienen el dinero, no a los que tiene el merito.¿Es el dinero una señal merito? Podria ser, pero el mercado al no ser esta constante sino que un conjunto de personas en constante movilidad, la existensia de un status quo significa una creación de un cartel de personas que mantienen el dinero en su corral.
Para el liberalismo ha tendencia ha sido no darle valor a la desigualdad bajo la consigna de que, mas que superar la desigualdad prefiero superar la pobreza. Sin embargo la desigualdad si importa, en cuanto existen niveles legítimos de desigualdad y niveles que no representan las diferencias naturales entre las personas.
La desigualdad debe ser reflejo de las diferentes capacidades y méritos (que son factores distintos)de las personas, no ser reflejo de la concentración de capital inicial.
El punto de equilibrio es un movimiento constante en el mercado, por lo tanto no se puede explicar en un sistema de libre mercado que la desigualdad tienda a aumentar o mantenerse.
Desde el liberalismo, la desigualdad importa no en si misma, sino como un síntoma de que la igualdad de oportunidades no existe
martes, 7 de febrero de 2012
Carta a la tercera: Desarrollo Regional y Reformas políticas
Sr. director:
En la carta enviada el 2 de febrero por el señor Jorge Porter se señala que el ímpetu mostrado por los congresistas en la búsqueda de reformas al binominal es un estorbo para el desarrollo regional.
No son pocos los que señalan que las reformas políticas no resuelven los problemas reales de la gente y que responden a incentivos de los políticos para asegurar su propio bienestar. A pesar del desprecio a las reformas políticas creo que es necesario entender la importancia de las instituciones políticas y por lo tanto de sus reformas.
Las instituciones como reglas, no solo fijan los límites de los actores sino que también crean incentivos para que esos actores jueguen de una forma u otra. En el caso de la política, podemos ver como el binominal o el extremo presidencialismo, establece incentivos en relación a la calidad, forma y fondo de las políticas públicas. De esta misma manera el desarrollo regional se ve condicionado por las actuales instituciones políticas.
Las reformas al sistema político, entre ellos al sistema binominal, son esenciales para permitir el desarrollo regional dado que con un sistema más representativo se permitiría el asenso de los intereses regionales lo que constituiría una mayor presión en la creación de políticas públicas regionalistas
El desarrollo regional se debe entender como un proceso donde las reglas del juego importan y por lo mismo para poder incentivar a los tomadores de decisiones, es necesario realizar cambios a las instituciones políticas
En la carta enviada el 2 de febrero por el señor Jorge Porter se señala que el ímpetu mostrado por los congresistas en la búsqueda de reformas al binominal es un estorbo para el desarrollo regional.
No son pocos los que señalan que las reformas políticas no resuelven los problemas reales de la gente y que responden a incentivos de los políticos para asegurar su propio bienestar. A pesar del desprecio a las reformas políticas creo que es necesario entender la importancia de las instituciones políticas y por lo tanto de sus reformas.
Las instituciones como reglas, no solo fijan los límites de los actores sino que también crean incentivos para que esos actores jueguen de una forma u otra. En el caso de la política, podemos ver como el binominal o el extremo presidencialismo, establece incentivos en relación a la calidad, forma y fondo de las políticas públicas. De esta misma manera el desarrollo regional se ve condicionado por las actuales instituciones políticas.
Las reformas al sistema político, entre ellos al sistema binominal, son esenciales para permitir el desarrollo regional dado que con un sistema más representativo se permitiría el asenso de los intereses regionales lo que constituiría una mayor presión en la creación de políticas públicas regionalistas
El desarrollo regional se debe entender como un proceso donde las reglas del juego importan y por lo mismo para poder incentivar a los tomadores de decisiones, es necesario realizar cambios a las instituciones políticas
martes, 3 de enero de 2012
¿Donde esta el Relato Liberal?
Reunidos a través de Chile, los liberales debemos hacer eco de la realidad política y social que vive nuestro país. Frente a esto los liberales tenemos que hablar en una sola voz. Por eso una parte del relato Liberal es la convicción de la necesidad de una unión liberal.
Estamos en una época en que el ritmo de cambio ha acelerado. Hemos entrado a un tiempo donde se han masificado los medios de comunicación colectiva, y vivimos una extensa la explosión demográfica, donde el giro radical de las expectativas de bienestar y de servicios públicos ha desarrollado a nivel mundial un ordenamiento industrial que es al mismo tiempo, en un mundo en el que se dan enormes desigualdades entre países opulentos y países azotados por el hambre y la pobreza, en el que campan por doquier la supresión de la libertad, la discriminación y los nacionalismos agresivos.
El desafío fundamental de nuestra época es dominar estas nuevas fuerzas y ponerlas al servicio de la humanidad. Los medios para conseguirlo no son materiales, sino que se hallan en una progresiva evolución hacia sociedades libres, formadas por ciudadanos ilustrados y responsables, que acierten a protegerse, mediante un esfuerzo común. En el mundo moderno, se hace más necesaria que nunca la cooperación y la solidaridad entre los hombres libres.
Pero estas sociedades libres sólo pueden surgir y mantenerse en pie sobre la base de una inalterable confianza en los principios liberales.
La idea fundamental de libertad en la tradición del liberalismo es la que hace eco a los nuevos liberales. Esta es aquella que concibe la autonomía de cada individuo para perseguir el proyecto de vida que estime conveniente como el principal objetivo de la organización política. Esta autonomía requiere, de manera esencial, de un espacio de acción o ámbito de la vida donde no exista interferencia por parte del poder organizado. El reconocimiento y la ampliación de dicho espacio de libertades individuales, dentro de un marco de convivencia diversa y pacífica, ha sido y sigue siendo la principal preocupación del pensamiento liberal.
La tendencia a una insana centralización ha impulsado por doquier la degradación de las instituciones parlamentarias, la excesiva dependencia del individuo respecto del Estado, el surgimiento de nuevas formas de absolutismo y de centros de poder irresponsables, en virtud del crecimiento incontrolado de las burocracias, la formación de monopolios públicos y privados y las agrupaciones, de carácter restrictivo, de trabajadores, empresarios o de ambos colectivos entre sí.
Por lo anterior, como liberales, debemos buscar la distribución más amplia posible del poder en el campo económico, social y político, en particular mediante la lucha decidida contra los monopolios, siempre manteniendo la pluralidad más amplia posible de las formas de expresión y de las iniciativas en todo lo relativo a la educación, la cultura y los medios de comunicación.
No podemos dejar el Estado un sitio olvidado. Las desigualdades existentes nos obligan a pedir, la vuelta del Estado, que no por mantener su condición mínima va a caer en un letargo de actividades. Creemos en la necesidad de que los gobiernos planifiquen sus propias actividades económicas, pero a condición de que no utilicen esta facultad para restringir la autonomía del sector privado de la economía ni para perturbar el mecanismo de los precios, que exige a su vez el mantenimiento de la libre competencia. Dado que de esta forma se puede asegurar el desarrollo económico nacional y local.
Reconocemos que la libertad no puede ser ejercida como valor supremo cuando se carecen de condiciones mínimas de vida, ya que en dicho contexto las necesidades de subsistencia reducen de manera aguda la autonomía de los individuos. La libertad como elección pierde su sentido cuando la pobreza y la marginación eliminan las opciones. Por esto estamos comprometidos con un proyecto liberal que reconoce como prioritaria la tarea de igualar niveles básicos para el ejercicio digno de la libertad.
Más aun, es rol fundamental de la política el construir instituciones justas que nos lleven a lograr la igualdad de oportunidades y derechos para personas de diferente origen socioeconómico, cultural y étnico, o que tengan diferentes creencias o tendencias sexuales. Para ello, el rol redistributivo y equiparador del Estado es una herramienta esencial.
El liberalismo a la chilena, debe aspirar a un modelo de liberalismo republicano que incentive (no obligue) a las personas a participar de la construcción de lo colectivo, tanto en el proceso democrático como en sus expresiones ciudadanas. Para ello, se requiere construir un espacio público amplio y robusto, basado en la idea de la igualdad democrática de sus ciudadanos y en una valoración permanente del activo de la diversidad.
A la vez, consideramos que más importante aún que lograr una mecanización entre lo Estado y lo privado es crear y revivir la sociedad civil. Esa sociedad que tiene una especial responsabilidad en la tarea de proteger los recursos naturales, las ciudades frente al desarrollo indiscriminado, ya sea dictado por intereses públicos o privados.
En esta dirección, opinamos que una parte considerable del aumento de la riqueza debería destinarse a la promoción de la igualdad de oportunidades tanto para los individuos como para las naciones de todo el mundo. Es de esta manera que se promueve realmente la libertad, abriendo puertas para que las personas, los estados puedan decidir por sí mismo, para ellos mismos. Estamos conscientes que para los individuos, esto significa seguridad frente a los riesgos de enfermedad, desempleo, invalidez y ancianidad, así como la provisión de una vivienda digna.
Sin embargo, creemos que el principal motor y herramienta que permite al ser humano, como individuo en una sociedad, avanzar hacia su propio desarrollo, es la educación, tanto física e intelectual, humanista y técnica de todos los ciudadanos, sea cual fuere su origen y su capacidad financiera. Por ello, nos pronunciamos a favor del pluralismo y de la libre elección de los sistemas de enseñanza, siempre bajo el supuesto de que garanticen los adecuados niveles educativos y la capacidad de formar ciudadanos libres y responsables.
La naturaleza liberal, llama a acoger la sociedad desde el individuo, que de manera voluntaria forjo comunidad. Esta acción conllevo una responsabilidad con el otro que se refleja en la necesidad de combatir el sentimiento de insatisfacción y de alienación de los trabajadores y ciudadanos, mediante el recurso de reconocerles el derecho, a participar y utilizar las herramientas necesarias que traigan de manera responsable la simetría justa de poder entre los diferentes grupos de la sociedad.
Existe una conciencia Liberal, que nos exige como imperativo inexcusable la satisfacción de las crecientes necesidades humanas cuya existencia limitan el espíritu proactivo del ser humano. Exige ideas liberales e iniciativas liberales. Y exige, en fin, la presencia de individuos y grupos liberales que pueden influir eficazmente en la política una mancomunión de voluntades. Exige un solo valle, donde soplen todos los vientos liberales
Estamos en una época en que el ritmo de cambio ha acelerado. Hemos entrado a un tiempo donde se han masificado los medios de comunicación colectiva, y vivimos una extensa la explosión demográfica, donde el giro radical de las expectativas de bienestar y de servicios públicos ha desarrollado a nivel mundial un ordenamiento industrial que es al mismo tiempo, en un mundo en el que se dan enormes desigualdades entre países opulentos y países azotados por el hambre y la pobreza, en el que campan por doquier la supresión de la libertad, la discriminación y los nacionalismos agresivos.
El desafío fundamental de nuestra época es dominar estas nuevas fuerzas y ponerlas al servicio de la humanidad. Los medios para conseguirlo no son materiales, sino que se hallan en una progresiva evolución hacia sociedades libres, formadas por ciudadanos ilustrados y responsables, que acierten a protegerse, mediante un esfuerzo común. En el mundo moderno, se hace más necesaria que nunca la cooperación y la solidaridad entre los hombres libres.
Pero estas sociedades libres sólo pueden surgir y mantenerse en pie sobre la base de una inalterable confianza en los principios liberales.
La idea fundamental de libertad en la tradición del liberalismo es la que hace eco a los nuevos liberales. Esta es aquella que concibe la autonomía de cada individuo para perseguir el proyecto de vida que estime conveniente como el principal objetivo de la organización política. Esta autonomía requiere, de manera esencial, de un espacio de acción o ámbito de la vida donde no exista interferencia por parte del poder organizado. El reconocimiento y la ampliación de dicho espacio de libertades individuales, dentro de un marco de convivencia diversa y pacífica, ha sido y sigue siendo la principal preocupación del pensamiento liberal.
La tendencia a una insana centralización ha impulsado por doquier la degradación de las instituciones parlamentarias, la excesiva dependencia del individuo respecto del Estado, el surgimiento de nuevas formas de absolutismo y de centros de poder irresponsables, en virtud del crecimiento incontrolado de las burocracias, la formación de monopolios públicos y privados y las agrupaciones, de carácter restrictivo, de trabajadores, empresarios o de ambos colectivos entre sí.
Por lo anterior, como liberales, debemos buscar la distribución más amplia posible del poder en el campo económico, social y político, en particular mediante la lucha decidida contra los monopolios, siempre manteniendo la pluralidad más amplia posible de las formas de expresión y de las iniciativas en todo lo relativo a la educación, la cultura y los medios de comunicación.
No podemos dejar el Estado un sitio olvidado. Las desigualdades existentes nos obligan a pedir, la vuelta del Estado, que no por mantener su condición mínima va a caer en un letargo de actividades. Creemos en la necesidad de que los gobiernos planifiquen sus propias actividades económicas, pero a condición de que no utilicen esta facultad para restringir la autonomía del sector privado de la economía ni para perturbar el mecanismo de los precios, que exige a su vez el mantenimiento de la libre competencia. Dado que de esta forma se puede asegurar el desarrollo económico nacional y local.
Reconocemos que la libertad no puede ser ejercida como valor supremo cuando se carecen de condiciones mínimas de vida, ya que en dicho contexto las necesidades de subsistencia reducen de manera aguda la autonomía de los individuos. La libertad como elección pierde su sentido cuando la pobreza y la marginación eliminan las opciones. Por esto estamos comprometidos con un proyecto liberal que reconoce como prioritaria la tarea de igualar niveles básicos para el ejercicio digno de la libertad.
Más aun, es rol fundamental de la política el construir instituciones justas que nos lleven a lograr la igualdad de oportunidades y derechos para personas de diferente origen socioeconómico, cultural y étnico, o que tengan diferentes creencias o tendencias sexuales. Para ello, el rol redistributivo y equiparador del Estado es una herramienta esencial.
El liberalismo a la chilena, debe aspirar a un modelo de liberalismo republicano que incentive (no obligue) a las personas a participar de la construcción de lo colectivo, tanto en el proceso democrático como en sus expresiones ciudadanas. Para ello, se requiere construir un espacio público amplio y robusto, basado en la idea de la igualdad democrática de sus ciudadanos y en una valoración permanente del activo de la diversidad.
A la vez, consideramos que más importante aún que lograr una mecanización entre lo Estado y lo privado es crear y revivir la sociedad civil. Esa sociedad que tiene una especial responsabilidad en la tarea de proteger los recursos naturales, las ciudades frente al desarrollo indiscriminado, ya sea dictado por intereses públicos o privados.
En esta dirección, opinamos que una parte considerable del aumento de la riqueza debería destinarse a la promoción de la igualdad de oportunidades tanto para los individuos como para las naciones de todo el mundo. Es de esta manera que se promueve realmente la libertad, abriendo puertas para que las personas, los estados puedan decidir por sí mismo, para ellos mismos. Estamos conscientes que para los individuos, esto significa seguridad frente a los riesgos de enfermedad, desempleo, invalidez y ancianidad, así como la provisión de una vivienda digna.
Sin embargo, creemos que el principal motor y herramienta que permite al ser humano, como individuo en una sociedad, avanzar hacia su propio desarrollo, es la educación, tanto física e intelectual, humanista y técnica de todos los ciudadanos, sea cual fuere su origen y su capacidad financiera. Por ello, nos pronunciamos a favor del pluralismo y de la libre elección de los sistemas de enseñanza, siempre bajo el supuesto de que garanticen los adecuados niveles educativos y la capacidad de formar ciudadanos libres y responsables.
La naturaleza liberal, llama a acoger la sociedad desde el individuo, que de manera voluntaria forjo comunidad. Esta acción conllevo una responsabilidad con el otro que se refleja en la necesidad de combatir el sentimiento de insatisfacción y de alienación de los trabajadores y ciudadanos, mediante el recurso de reconocerles el derecho, a participar y utilizar las herramientas necesarias que traigan de manera responsable la simetría justa de poder entre los diferentes grupos de la sociedad.
Existe una conciencia Liberal, que nos exige como imperativo inexcusable la satisfacción de las crecientes necesidades humanas cuya existencia limitan el espíritu proactivo del ser humano. Exige ideas liberales e iniciativas liberales. Y exige, en fin, la presencia de individuos y grupos liberales que pueden influir eficazmente en la política una mancomunión de voluntades. Exige un solo valle, donde soplen todos los vientos liberales
martes, 9 de agosto de 2011
Derechas varias o ¿Qué tiene de vieja la nueva derecha?
El vapuleado Minsitro del Interior bautizo un concepto. Trato de lograr identificar un sector de la derecha chilena, con una imagen distinta. Hablaba de una derecha, mas tolerante, menos tradicionalista., una derecha de mundo de cultura. una derecha que consume lo que mal se llama cultura, que es democrática. A todo este conjunto, Rodrigo Hinzpeter, lo llamo la nueva derecha. Esto obviamente para desmarcarse de la vieja derecha. Esa derecha intolerante, no democrática. Que no estima recurso para justificar, alabar, el gobierno militar de Agusto Pinochet. Se suponía que a diferencia de la vieja derecha tenia otro visión de mundo, mas globalisante y en eso marcaba diferente. Eran gente de derecha que provenían del mundo de la Burguesía y no del terrateniente. Era una derecha de ciudad y no una derecha d campo y es verdad. La diferencia entre estas derecha en su visión de lo que es el mundo es bastante dsíimil.
Hoy se caería en la tentación de comparar esta derecha con la misma que llevo a Pinochet al Poder y creo que seria un error. Si bien esta derecha ha actuado autoritariamente podemos ver diferencias en el fondo de sus asuntos. Difícilmente alguien de la Nueva derecha, va a pedir a los Militares a la calle, como varios de la vieja derecha lo hicieron. No podemos comparar a Hinzpeter o Cruz-Coke con Larrain o con Coloma.
Sin embargo, la idea de que esta derecha globalizada, sea la nueva es totalmente errada. Esta nueva derecha que nace de la mano de Hizpeter y piñera es simplemente un reloaded de la Derecha original, de esa derecha que decimononica, que era dueña de la cultura del país, es la misma derecha hija de Alessandri hijo, es la derecha hija, del gobierno de los gerente ¿Les suena familiar?.
La idea de los gerente y de la preeminencia de la técnica sobre la política, no es algo que haya llegado a Chile con los Chicago boys, esa idea de la tecnocracia, es decir, que los técnicos tomen las decisiones se incubo en el Chile Democrático, y quizás en la única gran figura Democrática de la Derecha Chile, Jorge Alessandri.
En con el que el desprestigio de la política empieza, es el el que habla de que esta por sobre los partidos y que hará un gobierno de los mejores, un gobierno de excelencia. Es con Jorge Alessandri, que por primera vez en Chile se quiere adoptar y no adaptar, la lógica de las empresas al Estado.
La nueva derecha es en verdad la vieja, es esa derecha que a la larga esta arruinando el futuro de Chile, con el desperdicio de la política y que gracias al destino se esta dando cuanta que pasteleros a tus pasteles, los técnicos a asesorar y los políticos a decidir
Hoy se caería en la tentación de comparar esta derecha con la misma que llevo a Pinochet al Poder y creo que seria un error. Si bien esta derecha ha actuado autoritariamente podemos ver diferencias en el fondo de sus asuntos. Difícilmente alguien de la Nueva derecha, va a pedir a los Militares a la calle, como varios de la vieja derecha lo hicieron. No podemos comparar a Hinzpeter o Cruz-Coke con Larrain o con Coloma.
Sin embargo, la idea de que esta derecha globalizada, sea la nueva es totalmente errada. Esta nueva derecha que nace de la mano de Hizpeter y piñera es simplemente un reloaded de la Derecha original, de esa derecha que decimononica, que era dueña de la cultura del país, es la misma derecha hija de Alessandri hijo, es la derecha hija, del gobierno de los gerente ¿Les suena familiar?.
La idea de los gerente y de la preeminencia de la técnica sobre la política, no es algo que haya llegado a Chile con los Chicago boys, esa idea de la tecnocracia, es decir, que los técnicos tomen las decisiones se incubo en el Chile Democrático, y quizás en la única gran figura Democrática de la Derecha Chile, Jorge Alessandri.
En con el que el desprestigio de la política empieza, es el el que habla de que esta por sobre los partidos y que hará un gobierno de los mejores, un gobierno de excelencia. Es con Jorge Alessandri, que por primera vez en Chile se quiere adoptar y no adaptar, la lógica de las empresas al Estado.
La nueva derecha es en verdad la vieja, es esa derecha que a la larga esta arruinando el futuro de Chile, con el desperdicio de la política y que gracias al destino se esta dando cuanta que pasteleros a tus pasteles, los técnicos a asesorar y los políticos a decidir
martes, 2 de agosto de 2011
Veo Veo...¿qué vez? Una república bananera en Chile
Fuimos el sistema político mas estable de latino america. Fuimos el pais mas estable, mas democratico; y tras el periodo del general Pinochet, volvimos a esa senda de tradiciones republicanas y democrática.
Pero la encuesta CEP revelo, que ya en la segunda década del siglo XXI, los chilenos nos estamos alejando de esa imagen. Los partidos políticos no suman apoyo y en medio de crisis son figuras sociales la que lideran cambios sectoriales. No hay politico, y recalco político no politiquero, capaz de ser imagen de cohesion y sea capaz de aunar las intenciones.
A la vez, encontramos una sociedad con miedo a discutir. con medio a tratar de convencer a alguien, y que desecha el valor del consenso. Se busca el todo o el anda. Es mi propuesta en su totalidad o te declaro inutil, idiota, anti sociedad. y lo que es pero de todos,muchos tienden a poner la democracia como el fin para encontrar una solución y no la democracia como un fin mismo.Puede parecer que el listado de cosas que mencione sea sin sentido, sin conexión. Puede que parezca que no hay lógica y que escribo lo primero que cruza la mente, sin pensar sin reaccionar, tal como se escribió el Libro Ulises de Joyce. Pero No, no es asi.
Todas las cosas que nombre, todas las opciones que se mostraron, son elementos que pueden llevarnos, a uno de los peores sistemas de gobierno, el populismo.
el populismo, es cuando los partidos políticos son saltados, y existe una relación directa entre el lider y la figura. ¿Cual es el problema de esto? El problema es la concentración de poder, que ha invoca, trasforma a ese líder en un príncipe democrático, que se justifica en la elección para poder llevar cambios. El populistas, nos muestra un lider que solo es controlado por el mismo, y lo que es peor, bajo la escusa de su elección democrática, se siente justificado para hacer y desaser las cosas. Ejemplos de estos son Menem y Fujimori. Ya sabemos como termino.
La democracia no es la eleccion, es un conjunto de valores y acciones, donde el lider se debe ir juastificando en la accion constante. La democracia no es una herramienta que valida tus fines, son tus fines, los que validan si eres un democratico o no.
Veo vientos cambios,pero tristemente esos cambios se dirigen hacia el desprestigio de las politica, hacia la busqueda de un mesias, los cuales sabemos en la política son simples lobos vestidos de ovejas
Pero la encuesta CEP revelo, que ya en la segunda década del siglo XXI, los chilenos nos estamos alejando de esa imagen. Los partidos políticos no suman apoyo y en medio de crisis son figuras sociales la que lideran cambios sectoriales. No hay politico, y recalco político no politiquero, capaz de ser imagen de cohesion y sea capaz de aunar las intenciones.
A la vez, encontramos una sociedad con miedo a discutir. con medio a tratar de convencer a alguien, y que desecha el valor del consenso. Se busca el todo o el anda. Es mi propuesta en su totalidad o te declaro inutil, idiota, anti sociedad. y lo que es pero de todos,muchos tienden a poner la democracia como el fin para encontrar una solución y no la democracia como un fin mismo.Puede parecer que el listado de cosas que mencione sea sin sentido, sin conexión. Puede que parezca que no hay lógica y que escribo lo primero que cruza la mente, sin pensar sin reaccionar, tal como se escribió el Libro Ulises de Joyce. Pero No, no es asi.
Todas las cosas que nombre, todas las opciones que se mostraron, son elementos que pueden llevarnos, a uno de los peores sistemas de gobierno, el populismo.
el populismo, es cuando los partidos políticos son saltados, y existe una relación directa entre el lider y la figura. ¿Cual es el problema de esto? El problema es la concentración de poder, que ha invoca, trasforma a ese líder en un príncipe democrático, que se justifica en la elección para poder llevar cambios. El populistas, nos muestra un lider que solo es controlado por el mismo, y lo que es peor, bajo la escusa de su elección democrática, se siente justificado para hacer y desaser las cosas. Ejemplos de estos son Menem y Fujimori. Ya sabemos como termino.
La democracia no es la eleccion, es un conjunto de valores y acciones, donde el lider se debe ir juastificando en la accion constante. La democracia no es una herramienta que valida tus fines, son tus fines, los que validan si eres un democratico o no.
Veo vientos cambios,pero tristemente esos cambios se dirigen hacia el desprestigio de las politica, hacia la busqueda de un mesias, los cuales sabemos en la política son simples lobos vestidos de ovejas
viernes, 29 de julio de 2011
Invitados de Piedra: Los grupos sociales en las politicas Publicas
Al momento de hacer políticas públicas, los gobiernos preparan unas artillerías de propuestas en diferentes temas y esperan que tras llegar a consensos en el congreso, estas políticas públicas o parte de ellas lleguen a buen puerto.
Dentro de este proceso, los actores formales son el gobierno, quien ejerce su potestad como poder ejecutor y el congreso que bajo su legitimidad de representación, es el encargado de llevar al congreso las peticiones de las diferentes zonas y actores que representan. Este es el mundo ideal, y quizás feliz, de el policy making o el proceso de creación de políticas publicas.
Sin embargo la realidad es otra. por diferentes razones, entre ellas la falta de legitimidad o la búsqueda del gobierno por ventajas políticas, los grupos de presión se instalan directamente en la mesa de negociaciones para poder influir en las resultados finales. En el mundo de la ciencia política a estos grupos sociales se les llama grupos de presión.
Sin emabargo, pocas veces para los gobiernos y parlamentarios es atractivo la presencia de estos actores, dado que la aparicion de nuevos agentes, demora el procesos de decisiones y por lo tanto demoran la posibilidad de obtener beneficios politicos por el hecho de inaguirar politicas publicas.
Sin embargo, la calidad de invitados de piedra se hara más presente si estos actores logran obtener poder de veto, es decir dada diferentes circunstancias adquieren la capacidad de bloquear los cambios que plantea el gobierno.
Pero, ¿cual es la condición que puede hacer a los grupos sociales, invitados de piedra en las políticas públicas?
Las variables para esto son varias, pero la principal es lo que denomino Fraternidad cívica, que es cuando un grupo logra contar con el apoyo de los diferentes actores, dentro o fuera del mismo eje temático en el cual participa, dado que la formación de estas coaliciones, se transforman en una legitimación de estos grupos frente a la sociedad.
La fraternidad cívica es el actuar como hermanos de diferentes grupos. trabajan juntos, salen juntos a marchar, piden que las reuniones no sean por separado. Se tratan como iguales y a lo más el grupo de presión que lleva la batuta es simplemente un primus inter pares, es el hermano mayor, pero hermanos al fin y al cabo.
Es probable que cuando los diferentes grupos sociales, trabajan junto por un tema en especifico, sin que afecte a todo los grupos por igual, el hermano mayor, este grupo social que inicio la lucha se logre transformar en un actor con poder de veto, se logra transformar en un invitado de piedra en las políticas públicas
Dentro de este proceso, los actores formales son el gobierno, quien ejerce su potestad como poder ejecutor y el congreso que bajo su legitimidad de representación, es el encargado de llevar al congreso las peticiones de las diferentes zonas y actores que representan. Este es el mundo ideal, y quizás feliz, de el policy making o el proceso de creación de políticas publicas.
Sin embargo la realidad es otra. por diferentes razones, entre ellas la falta de legitimidad o la búsqueda del gobierno por ventajas políticas, los grupos de presión se instalan directamente en la mesa de negociaciones para poder influir en las resultados finales. En el mundo de la ciencia política a estos grupos sociales se les llama grupos de presión.
Sin emabargo, pocas veces para los gobiernos y parlamentarios es atractivo la presencia de estos actores, dado que la aparicion de nuevos agentes, demora el procesos de decisiones y por lo tanto demoran la posibilidad de obtener beneficios politicos por el hecho de inaguirar politicas publicas.
Sin embargo, la calidad de invitados de piedra se hara más presente si estos actores logran obtener poder de veto, es decir dada diferentes circunstancias adquieren la capacidad de bloquear los cambios que plantea el gobierno.
Pero, ¿cual es la condición que puede hacer a los grupos sociales, invitados de piedra en las políticas públicas?
Las variables para esto son varias, pero la principal es lo que denomino Fraternidad cívica, que es cuando un grupo logra contar con el apoyo de los diferentes actores, dentro o fuera del mismo eje temático en el cual participa, dado que la formación de estas coaliciones, se transforman en una legitimación de estos grupos frente a la sociedad.
La fraternidad cívica es el actuar como hermanos de diferentes grupos. trabajan juntos, salen juntos a marchar, piden que las reuniones no sean por separado. Se tratan como iguales y a lo más el grupo de presión que lleva la batuta es simplemente un primus inter pares, es el hermano mayor, pero hermanos al fin y al cabo.
Es probable que cuando los diferentes grupos sociales, trabajan junto por un tema en especifico, sin que afecte a todo los grupos por igual, el hermano mayor, este grupo social que inicio la lucha se logre transformar en un actor con poder de veto, se logra transformar en un invitado de piedra en las políticas públicas
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