viernes, 11 de febrero de 2011

Revuelta en Africa del Norte: La responsabilidad de los Grandes

Luego de meses de presiones de la ciudadanía y de los miembros de la oposición, el ahora ex-presidente de Egipto, Mubarak ha presentado su renuncia y se espera el paso a nuevas elecciones que luego varias décadas prometen ser libres.
Lo más atractivo tanto para los movimientos desde las izquierda hasta los movimientos liberales, fue la capacidad de la sociedad de articularse en pos de una sociedad más libre.
Recordemos que los movimientos en Egipto partieron como respuesta a lo sucedió en Túnez donde la sociedad intento modificar el estado actual de si país.
La revuelta en Túnez consiguió su cometido y lograr exiliar a su gobernante, lo que animó a los ciudadanos en la zona del Magreb a buscar una sociedad más democrática.
Frente a estos sucesos caben muchas capas de análisis, sobre la fuerza de los movimientos sociales en comparación a AL y África o comparar porque este alzamiento se dio en el norte de Africá y no ha podido ser replicado en Latino América.
Pero yo me fijare en dos aspectos. El primero hace relación a la vinculación que tuvieron las potencias con la África Mediterránea. En segundo lugar analizar que tendro de esta cultura dominada por lo musulmán, encontramos un concepto que se pensaba ajeno a esta idiosincrasia. De el Primero me concentrare en este Articulo

El primer punto es relevante dado que en Egipto, el ejército ha tomado el control del gobierno y es necesario que la Sociedad Internacional busque una transición corta a la democracia y que las modificaciones al sistema político sea realizado por civiles y no por los militares, tal como paso en Chile durante el régimen de Pinochet.
Los países OTAN tienen un mea culpa pendiente. Fueron ellos los que no pusieron trabas y en cierta medida impulsaron la mantención de diferentes Agentes Autoritarios. Italia en libia, Francia en Túnez y todos con Egipto, dado que veían en él un Socialista que era capaz de ser aliado de "los buenos". Estos países en pos de mantener una estabilidad en el África que les era colindante a través del mediterráneo y por lo mismo la frontera para controlar la inmigración ilegal, les dio espacio, iniciativa y legitimación en la arena Internacional. Basta recordad el discurso de B. Obama al mundo islámico dado en El Cairo, te tazo con Mubarak, que termino con un abrazo a Mubarak (como le debe pesar esa imagen al EE.UU).
El derrocamiento de Mubarak es solo un paso en terminar con regímenes que coartan las libertades civiles en África septentrional, pero de no poder reafirmarse esto en el corto plazo será una fuerte señal de inestabilidad, no solo para la zona del Magreb, sino también para el África entera.
Por lo mismo es necesario que os países grandes, asuman las responsabilidades necesarias en este proceso de transición. A lo hecho, pecho.

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