lunes, 14 de enero de 2013

Educación, Lucro y Buena Fe


Desde el 2006 que el tema del lucro en la educación obligatoria se instalo con fuerza y no es secreto que los liberales no vemos problema en que diferentes personas puedan lucrar. Sin embargo y a diferencia de loscapitalistas y conservadores, nosotros no sacralizamos el lucro per se; es decir, el lucro no es una valor político e ideológico en si mismo, si no una consecuencia de la realización y respeto hacia otros ideales, que seria la libertad y la autonomía individual.
Es en este contexto que debemos entender como el lucro debiese funcionar cuando se trata de la educación.  La economía Liberal parte de la máxima que los individuos buscan tener lo más posible con la menor cantidad de recursos, es decir tratan de tener la máxima ganancia posible.  Esta idea no es una visión normativa sino practica, es decir, el liberalismo no predica que las personas deben ser egoístas, si no que  son naturalmente así y por lo tanto cualquier intento económico debe basarse en la realidad y no en una visión utópica de como son las personas.
De la misma manera en que no es secreto en que el lucro no es condenable por parte de nosotros los liberales, tampoco es secreto que la educación en Chile es de diabólica calidad  a pesar de las grandes ganancias que genera hacia los sostenedores. Entonces ¿podemos decir que el lucro es el principal problema del a educación? Claramente la disputa en esto es creer si puede haber lucro con calidad.
La mayoría de los actores de izquierdas creen que son incompatibles, mientras que actores de centro creemos que es posible pero solo, si las instituciones y las reglas desconfían de los sostenedores y es aquí la gran diferencia con los conservadores.
Da la sensación que al momento de definir las reglas, la dictadura y sus tecnócratas confiaban en que los sostenedores iban a actuar bajo ciertos preceptos morales que al momento de buscar la ganancia permitiría que estos no abusasen e hicieran prácticas inmorales, como por ejemplo demorar el pago de los profesor  de los diferentes bonos, para conseguir ganancias en el juego accionario.
Los conservadores creen en que las personas son buena por naturaleza y que la condición moral de las personas es una limitante suficiente para que los dueños del capital no busquen  ganancias sin calidad. Claramente esta visión utópica de las personas conllevó a que las reglas institucionales y las herramientas de fiscalización fuesen débiles.
Una verdadera economía libre mercada no confía en la moralidad y buena voluntad de las personas con el capital, de lo contrario desconfía de ellos porque sabe que los que tienen dinero buscaran principalmente más dinero. Una economía de Libre Mercado “usa” a los dueños del capital, no confía en ellos ni trabaja para ellos.
Esa es la economía capitalista y esa es la economía que instauro la Dictadura. No podemos creer que el lucro siempre traerá resultados en si mismo, si es que los incentivos no están bien puestos. Si creemos en el mercado liberal nos importa la libertad individual no la libertad del capital

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