lunes, 14 de enero de 2013

El Estado activista Liberal


os casos de La Polar, la colusión de las Farmacias, los problemas sanitarios de una pizzería  traen consigo el mayor desprestigio al concepto de mercado, lo cual es aprovechado por los sectores más estatistas de la política chilena para demonizarlo. Sin embargo, los liberales proponemos que en nuestro país a un no existe un mercado libre completo, sino que estamos en un punto en donde las concepción conservadora de este está.
A principios de la semana pasada cayó en mis manos el libro “el futuro de la revolución liberal” escrito por Ackerman, donde muestra el rol activista del liberalismo, donde deja de ser un simple observador y actúa frente a lo que él considera injusticias, que cada cual no pueda desarrollarse según sus capacidades.
La concepción conservadora del Mercado y que es la que está asociada a la idea de laissez-faire, que se basa en la corriente libertaria del liberalismo, asociado a Hayek y Nozick. Sin embargo un sistema de lazzie-faire permite vastas concentraciones de riquezas heredadas (familias económicas), lo que es compatible contodos tipos de fallos del mercado: Monopolización, degradación medioambiental, explotación masiva de la ignorancia del consumidor. Es decir se permite una relación asimétrica entre el oferente y  consumidor que no permite una justa transacción.
Ackerman en su libro nos habla de que para poder entender un libre mercado liberal, y por lo tanto considerar el valor duradero del libre mercado, son necesarias cuatro limitaciones al funcionamiento del libre mercado. La primera subraya que los mercados del mundo real no se ajustan a los modelos ideales de competencia perfecta, lo que justifica según Ackerman, “una gama amplia de continuas intervenciones estatales desde el control medioambiental hasta la protección del consumidor”.
El segundo punto cuestiona el derecho de una generación de ganadores en el mercado a trasmitir las ganancias económicas a sus hijos “sin ofrecer una oportunidad igual para los hijos que fueron lo suficientemente desafortunados como para tener padres pobresMientras el tercer punto, se expresa en una teoría de lascondiciones materiales y culturales para la libertad, subrayando la importancia de la educación para preparar a cada ciudadano para el ejercicio de elecciones sensatas.
El cuarto, que se expresa en una teoría de igual ciudadanía, es el deber de asegurar a todos los ciudadanos recursos políticos aproximadamente iguales, a pesar de sus diferentes destinos en el mercado. Solo dentro de este marco, estaremos presente a un mercado que reparte riquezas según capacidades.
Lo más probable es que muchos conservadores y libertarios comenten que estas mismas concepciones son propias de los sistemas socialistas, quienes siguen mirando al  mercado con reticencia. Pero a diferencia de ellos yo soy un entusiasta del Libre mercado y dudo en la capacidad del estado de distribuir riquezas. Solo hay que entender que en la medida que se garantice la igualdad sin dominación, las personas tienen el derecho fundamental al intercambio reciproco en las condiciones y precios que ellos mismos decidan. Para esto, el rol del Estado activista Liberal consiste en lograr las condiciones estructurales para un mercado libre y legitimo y no destruir la libertad genuina que el libre mercado hace posible.

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